El Retiro

Cuenta la leyenda que cuando Felipe IV paseaba por los preciosos jardines del Buen Retiro y las flores iban cambiado mágicamente a su paso. Era un pequeño y escurridizo duende el que iba trasformando las flores a su capricho para deleite del monarca. Una vez que el parque estuvo abierto para los ciudadanos muchas parejas pudieron observar al escurridizo duendecillo. También dice la leyenda que estas parejas que tenían el privilegio de ver a esta mágica criatura disfrutaban para siempre de su amor.

Yo nunca he podido ver a ese duende tan cotizado pero el simple hecho de pasear por el Retiro en esta época es de por sí mágico. El amarillo, ocre, marrón, rojo y verde son los colores de este lienzo en el que se convierte los jardines del Buen Retiro en la estación otoñal. Desde que llegue a Madrid fue uno de mis sitios de esta predilección (que es la de muchos que viven en la capital) participan mis hijos que nunca quieren salir de allí. Ver los árboles milenarios, jugar con todas las hojas caídas, los músicos, los teatros de títeres, los patos y tortugas del lago del Palacio de Cristal hacen del lugar un sitio único para disfrutar en familia.

Fue Felipe IV quien comenzó la construcción del Palacio de Buen retiro gracias a unos terrenos que le regalo en Conde Duque de Olivares y que habían sido cedidos por Fernán Nuñez para el ocio de la corte.
Aunque el Palacio fue destruido en la invasión Napoleónica conservamos los jardines y construcciones algo más recientes. Fue de uso exclusivo de la corte hasta que Carlos III decidió abrir una parte a los ciudadanos pero no fue hasta después de la revolución de 1868 que su propiedad no paso al Estado y fue de uso y disfrute público.

Cuando paseo por estos jardines puedo imaginarme a infantas o duquesas del siglo XVII leyendo acompañadas por el sonido de las fuentes. Imagino a las familias del siglo XVIII paseando y jugando con sus pequeños exactamente como hago yo hoy. Imagino también a enamoradas parejas de principios del siglo XX que usan como pretexto el paseo por los maravillosos jardines para poder verse. Puedo recrear toda esa variopinta sociedad que nos evoca Pío Baroja en  Las noches del Buen Retiro. 
Porque es un lugar para hoy que también fue de ayer, que rezuma belleza e historia.

Selene: Parka de zara (A- W  2014/15)
Leo: Parka y Peto de Neck & Neck (A-W 2014/15)

Yo: Poncho Zara (A- W 2014/15)
Botas Zara (A- W 2014/15)
Bolso Selma de Michael Kors
Sombrero H&M (A- W 2014/15)

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