Hola a tod@s:

¡Feeeeelizzz añooooo!! Que aún no había dicho nada por aquí. Espero que hayáis tenido una entrada de año maravillosa junto a los que más queréis. Para mi la noche de fin de año es muy especial y siempre he pensado (no sé de donde me viene) que hay que empezar muy bien el año para que sea bueno, es mi superstición particular. Por alguna razón los años que no he celebrado como se merece la nochevieja no han sido de los mejores años…

Bienvenidos a mi nueva casa

¿Qué os parece el aspecto del blog?

Estas semanas he estado algo desconectada de aquí organizando cosas e intentando mejorar y darle un aire nuevo a esta, mi casa. Aún le quedan muchos detalles, cambios (este no es su aspecto definitivo) y muchas cosas por poner y quitar, pero quería empezar este año con un aire renovado, algo menos pastel, un poco más sofisticado  y con los colores que ahora mismo me tienen obsesionada (ya os lo he dicho varias veces verde y dorado mi nueva obsesión). Desde Septiembre como os conté en este post me siento algo diferente, vengo madurando algunas ideas respecto al blog, mi trabajo, mi casa y supongo que todo lo que llevo haciendo estos meses se verá reflejado en este año que entra.

Y me alegro tanto de que sigais aquí, acompañándome para verlo.

Propósito para el 2018

Cómo os adelantaba en un post de Instagram, este año solo me he propuesto una cosa. Lo de ir al gimnasio y comer bien es algo de lo que soy muy consciente diariamente (aunque estas navidades no cuentan…) por lo que no me hacía falta proponerme algo que siempre tengo en mente y que más o menos voy cumpliendo pero bueno, está en mi mente como en la de todos.

Mi próposito es UNO porque quiero ponerle todo el empeño en cumplirlo y  porque no es nada fácil:

QUIERO SER COSCIENTE DEL AQUÍ Y DEL AHORA

Para muchos será una tontería, “a ver Jenny, ¿cómo no vas a saber dónde estas aquí y ahora?” Pues sí lo sabemos pero en esta sociedad donde nuestra mente tiene un exceso de información es bastante complicado eso del “estar presente”.

Por ejemplo, esta mañana (tarde o noche) cuándo te has duchado, ¿has sido consciente del sonido del agua?, ¿de su discurrir por tu cuerpo?, ¿Has tomado una ducha pensando en esa plancentera sensación del contacto de tu piel con el agua o has pensado en todo lo que tienes que hacer?,¿ has adelantado conversaciones que puede que si o puede que no tengas hoy a lo largo del día (algo muy mio)?, ¿has pensado en que tienes que comentarle a la profesora de tu hijo esto o aquello?…

Seguramente te has duchado de forma mecánica pensado en otras cosas, y así con todo: conducir, recoger a los niños, comer, incluso ver la tv. Tu estás, tu mente solo a medias.

No es malo adelantarse a los hecho, a las conversaciones. El otro día incluso leía lo beneficioso que es para poder enfrentarse a situaciones complicadas. Lo peligroso es que mientras estamos ahí no estamos aquí. Y yo quiero estar aquí: jugando con mis peques, paseando por el parque, duchándome, cenando con mi amiga, quiero estar ahí y no quiero estar en otro lado. Y ya dejaré divagar mi mente en otros momentos.

Hace tiempo que me topé con este tipo de pensamiento, me conquistó por completo. Me acerqué al Mindfulness y me gustó lo que me ofrecía. Empecé a leer un poco. Con el embarazo de Ari otras cosas (lógicamente) ocuparon mi tiempo y se quedó en el olvido, ahora me he propuesto retomarlo.

Quizás os parezca una chorrada, no sé, podéis pensar que si uno quiere estar aquí pues está. Pero no es tan fácil, nos hemos acostumbrado a estar recibiendo estímulos por todos los lados, a estar a miles de cosas a la vez, es nuestra forma de vida, unas rutinas que hemos adquirido. Volver a atrás y resetearse no es fácil ni ocurre de la noche a la mañana. Requiere esfuerzo, conocimiento y entrenamiento. Tendemos a echarle la culpa a la tecnología, al móvil, a las redes sociales pero no es del todo cierto, el uso que hagamos del móvil puede ser parte del problema pero no es la causa.

He hablado con varias personas que mantienen un estilo de vida muy acorde con lo que os estoy contando y me confiesan que todavía a veces les cuesta. Sé que estoy desentrenada y que me va a costar trabajo porque siempre tengo cosas pendientes, cosas que hacer… pero estoy dispuesta a intentarlo y trabajar sobre ello, además tengo un año entero por delante. Mi propósito este año es ENTRENAR LA MENTE.

Hoy he empezado con algunas rutinas que espero se conviertan en mi día a día. Otro día os cuento de que se trata.

Contadme por favor que os parece el Nuevo Blog y si os habíais planteado lo que os comento.

Un beso enorme.

PD: Cuándo os hagais fotos en la playa en pleno invierno estar más atentos al mar, que engaña… .-)