Hola a tod@s:

¿Cómo estais? Después de más de 7 meses sin escribir nada en el blog no os negaré que me siento algo tímida, vergonzosa y avergonzada. Si avergonzada porque sé que algunos de vosotros erais fieles a mis post y siento que os he abandonado. Tímida porque no sé bien por donde empezar y vergonzosa, como siempre que conozco a alguien nuevo o veo a alguien después de mucho tiempo, aunque este sentimiento me dure poco.

Sé bien de que os quiero hablar en este post pero me he enfrentado al miedo a la hoja en blanco que sienten hasta los mejores escritores. Imaginaos este miedo en una aficionada escritora de posts…

Hace unos meses recibí en mi casa el libro Lykke, En busca de la gente más feliz del mundo. Quién me conoce sabe que no soy de libros de autoayuda facilones, que odio las frases hechas y esas palabras que buscamos para animar a alguien que en realidad están vacías de contenido y de todo sentimiento. Cuando comencé a leerlo, sin ninguna pretensión por mi parte, me agrado descubrir que se trataba de un libro que había analizado científicamente porque algunos países tienen gente más feliz y menos frustrada que en otros.

En España no andamos mal de felicidad, esto se debe a que solemos reunirnos con familiares y amigos y esto es una buena forma de sentirse bien. Pero lo cierto es que tampoco andamos sobrados y los primeros puestos se quedan algo lejanos.

Deporte

Hacer deporte nos hace más felices, esto cada vez lo oímos mas, el deporte está directamente relacionado con el bienestar. Cuando hablas con las personas sobre realizar algún deporte uno de los temas que siempre salen a relucir es la falta de tiempo. En los países del norte de Europa tienen tasas de obesidad muy bajas y tasas de felicidad muy alta y también tienen un mayor número de pastelerías por metro cuadrado comparado con nuestro país. ¿Qué relación hay entre estas cosas? Las tasas de obesidad no tiene que ver con que se alimenten mejor, bueno puede ser que sea así, pero la razón principal es que la mayoría de sus traslados son en bicicleta. Hacen deporte sin necesitar invertir un tiempo extra, ya que el tiempo que nosotros usamos para trasladarnos en el coche, el metro o el bus ellos los invierten en pedalear y pese a comer más pasteles y chocolate que nosotros (que yo seguro…) tienen tasas de obesidad mas bajas, más tiempo, no necesitan quitarle tiempo a otra cosa para ir al Gim y encima son más felices…

Muchos conductores siguen mirando mal a la gente que va en bicicleta y sigo oyendo comentarios del tipo: “que no estamos en Holanda…”. Pues no, no lo estamos pero sin duda es un buen ejemplo a seguir en este aspecto: necesitamos abrir nuestra mente, tener mejor infraestructura en las ciudades para andar en bici. Lograremos ser más felices, tener el culo más firme y un aire mucho más limpio en nuestras ciudades.

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La empatía

” Escoger la empatía contra el egoísmo. Entender el valor de la cooperación frente a la competitividad”.

La empatía es una camino de ida y vuelta, te hace más feliz a ti pero también hace más feliz a la persona que tenemos enfrente.

Según el libro leer obras literarias nos ayuda a ponernos en la piel de los demás, animar a nuestros hijos a leer desde pequeños fomenta esto ya que se pondrán en la piel del personaje y entrenaría su capacidad de empatía (por lo visto son las neuronas llamadas espejo las encargadas de que empaticemos más o menos con otras personas y se pueden entrenar…)

Copio y pego este fragmento del libro que me gusto mucho ya ha pasado a mi “libreta de citas”:

“Y aunque es fácil dejar de escuchar y pensar que las personas con las que no estamos de acuerdo son unas ignorantes, que son malas y que son el enemigo, eso solo nos conducirá a la miseria. Pero tal vez si escuchamos, podríamos comprender que el enemigo es la desigualdad, la deslealtad y la injusticia y que la empatía, la confianza y la cooperación son el camino a seguir”.

Hay muchas puntos más, muy interesantes así que os animo a que leáis el libro, os dejo un link directo  por si os interesa.. Pero antes de despedirme quiero compartir de pequeños cambios en mi vida que he hecho y que me ayudan a estar más en el momento presente y conseguir un bienestar mayor en mi día a día:

  1. Dejar el móvil fuera de la habitación. Me compré un despertador y ya no llevo el móvil a la cama, se queda en el salón cargando hasta el día siguiente. Por lo que consigo leer y escribir un poquito (os hablaré de ello en otro post) sin distracciones, consigo olvidarme de redes sociales, desconectar con el mundo exterior y conectar conmigo misma. Enciendo una vela, me preparo una infusión y durante 45 minutos estoy alejada de pantallas, relajada. Me ayuda a dormir mejor. Además evita que el móvil sea lo primero que mire al despertarme, empiezo el día con los míos. Poco a poco me he acostumbrado a no coger el móvil hasta después de desayunar. Os animo a hacer esto y veréis como empezáis el día mucho mejor.
  2. Me he bajado una app de respiración, sola no soy capaz de hacerlo pero 10 minutos de respiración guiada cuando estoy un poco estresada me viene de lujo. Hay muchas,  personalmente me ha gustado mucho Insight Timer.
  3. Me he apuntado a baile.  Hacer ejercicio se estaba convirtiendo en otra rutina más que no me gustaba. Empezar a ir a ballet me ha ilusionado y me aporta un nuevo reto, una nueva ilusión. Además es una espinita que tenía clavada, quizás no sea tan eficaz a la hora de resultados físicos como entrenar con entrenador o machacarse en el Gym pero no me lo quiero saltar, me hace sentir bien y me muevo que es lo la finalidad de hacer ejercicio. Apuntarse a algo que nos motive me parece muy interesante a la hora de sentirnos mejor y más felices.

Pero lo importante es mirarse a sí mismo y darse cuenta de lo que realmente necesitamos y buscar la manera de conseguirlo. No podemos dar a los demás lo que tenemos, así que debemos buscar sosiego, consciencia, amor por uno mismo para poder trasmitirlo a los demás. Una proyección de dentro hacia fuera. 

Bueno espero que os haya gustado el post y que me perdonéis estos meses de ausencia.

Un beso enorme